Begonia. Cuidados.

Se trata de una planta de porte pequeño (unos 50 cm.) y bastante compacta. Tiene grandes hojas con forma de corazón y de color verde algo brillante. Su mayor atractivo son las flores, de colores naranja, rosa, rojo, amarillo y que florecen prácticamente todo el año.

COLOCACION.
Que no le dé directamente el sol, pero que tenga bastante luz. No la coloques en una ventana, a no ser que esté orientada al norte. En el interior de las viviendas no requiere mucho calor; la temperatura óptima es de 16-18 ºC; si la calefacción eleva la temperatura por encima de esos límites, la planta lo acusa, quedándose raquítica y de mal aspecto. Tampoco que esté por debajo de 13º C en invierno. Como máxima, 20º C en verano es lo ideal.

RIEGO
En verano riega 2 veces por semana con agua blanda (no caliza) y en invierno cada 10 ó 15 días. Es muy importante que no mojes las hojas, que acabarían por caer. Riega mejor por abajo , sin encharcar, ya que es muy propensa a pudrición del pié y de las hojas por hongos.
Esta planta se pudre con facilidad si te pasas con el riego. Necesita que la tierra esté húmeda, pero no encharcada. El riego debe ser con aguas de baja dureza y a temperatura ambiente.

ABONADO
Cada 15 días en crecimiento (primavera y verano) con un fertilizante líquido diluido en el agua de riego. No uses abonos foliares con esta planta.

PODA
Si la planta se extiende descontroladamente pode la planta no mas de 4 cm de lo que sobresalga de la maceta.

Azalea. Cuidados.

Estamos ante una planta que no es tan fácil de cultivar como otras, aunque si la cuidas disfrutarás de sus espectaculares floraciones durante muchos años. Merece la pena.

COLOCACIÓN.
Si está dentro de casa, ponla en un sitio con mucha luz. En el jardín, está mucho mejor en sombra o semisombra que a pleno sol.

RIEGO
La azalea necesita mucha agua, por lo menos, en interior. Y cuando está en flor, más todavía. En el jardín, bastante menos.
Una buena solución es colocar la maceta sobre un plato con agua, que debes vaciar un par de días a la semana para que descanse. En invierno riega menos pero también tiene que tener agua. Otra forma es regando por inmersión, es decir, metiendo la maceta en un cubo lleno de agua templada durante media hora.

ABONADO
Echa un poco de fertilizante cada 15 días durante la floración.

PODA
NO la podes en invierno, sino cuando termine la floración.
La poda consiste en cortar todos los ramos del año ya florecidos dejando sólo 2 ó 3 yemas axilares. De estas yemas surgirán brotes que al año siguiente darán en la punta una flor.

Cuidados generales de plantas

Actualmente, en muchos hogares existe una creciente afición por el cultivo de plantas. Estos organismos representan a la naturaleza y, precisamente por ello, porque se sitúan fuera de su entorno natural para adornar oficinas, casas, tiendas… no se debe olvidar que, como cualquier ser vivo, tienen sus necesidades naturales de luz, temperatura, agua y nutrientes.

 

La Luz necesaria


Es un componente indispensable para la vida de una planta por lo que, en el momento de elegir el lugar que ésta va a ocupar, será necesario optar por aquel en que exista una buena iluminación solar. Sin embargo, cuando una planta está situada en un lugar demasiado luminoso, algunas hojas quedan amarillentas y caen. El exceso de luz provoca quemaduras y necrosis que afectan al crecimiento de la planta. Por el contrario, si una planta dispone de escasa luz se marchita.

Es bueno dar la vuelta regularmente a la planta para que reciba la misma luz en todas sus partes, porque si no existe el riesgo de que la planta se tuerza buscando la luz necesaria para su existencia. En invierno, cuando el sol no es tan fuerte, se pueden colocar las plantas más cerca de la ventana y retirarlas un poco en verano. Un consejo muy útil es no poner nunca una planta que ha estado en sombra o a media sombra al sol directamente, ya que se podrían quemar las hojas.

 

Temperatura y humedad


Para compensar la pérdida de agua provocada por la evaporación y la transpiración, y mantener un ambiente propicio para su desarrollo las plantas deben ser vaporizadas. La falta de humedad se evidencia en una planta porque se pone amarilla y se le caen las hojas, al mismo tiempo que dejan de crecer y disminuye su tamaño.

Para resolver este problema, basta vaporizar a diario el follaje con agua pura, pero, como no siempre se puede llevar a cabo esta tarea (podríamos estropear cortinas y muebles), lo mejor es hundir las macetas en turba húmeda, ya que ésta mantiene la humedad atmosférica. También, en algunas condiciones, la mera presencia de una fuente o un jarrón ornamental lleno de agua, basta para mantener un grado de humedad constante.

En cuanto a la temperatura, se puede decir que, en condiciones normales, una planta necesita para desarrollarse una media que varíe entre los 12 grados en invierno, y los 24 grados en verano, ya que no tolera bien las variaciones bruscas de temperatura, que detienen su crecimiento y provocan la caída prematura de las hojas.

La repisa de una chimenea o el alféizar de una ventana son lugares donde se registran altas temperaturas hasta el punto de resultar intolerables para las plantas; estos lugares en invierno tampoco son adecuados por el frío y las corrientes de aire.

Además, hay que ser prudentes con algunas instalaciones, como las del aire acondicionado, perjudicial cuando la planta está cerca, y las instalaciones de la calefacción.

 

Un riego apropiado


Este aspecto dependerá de la naturaleza de la planta y de la evaporación que en la misma se origine. Así, las plantas de hojas amplias y tiernas tendrán mayores necesidad de agua, mientras que las de hojas estrechas y duras requerirán riegos menos frecuentes, incluso prácticamente nulos en las épocas frías. Por otra parte, la necesidad de riego será mayor cuanto más elevada sea la temperatura, pues en este caso la transpiración de la planta será también mayor y la pérdida de agua por las hojas resultará cuantiosa.

Por norma general, las plantas de interior presentan menor evaporación y, consecuentemente, necesitan menos agua, es decir, riegos más espaciados. Las plantas que necesitan menos riego durante el reposo vegetativo son las de hoja caduca, los bulbos, los rizomas, los tubérculos, las plantas crasas y las de reposo absoluto.

Antes de regar es preciso examinar con cuidado la tierra en la superficie de la maceta para ver el grado de humedad que posee. Una maceta está bien regada y no necesita más agua cuando, tomando un poco de tierra con los dedos, está húmeda, pero apretándola no gotea.

 

Los nutrientes


Las plantas necesitan ser alimentadas para subsistir, ya que las reservas naturales de la tierra se agotan. De esta forma el uso de abono, líquido o sólido, orgánico o inorgánico, es totalmente necesario.

No solo de agua viven las plantas. Todas necesitan tres elementos nutritivos importantes: nitrógeno, necesario para el crecimiento; fósforo, imprescindible para la formación de las hojas nuevas y los brotes de flores; y potasio, útil para dar robustez y resistencia. Además de estos tres elementos, un abono aporta los llamados oligoelementos (magnesio, azufre, hierro, boro, cobre…), indispensables para la vida de una planta.

En nuestra web, utilizando el buscador o navengado por nuestros post, puede encontrar cuidados específicos de las variedades mas populares de plantas de interior y exterior.

Anthurio. Cuidados.

Anthurio

Es una planta perenne en su forma natural puede llegar a alcanzar los 60 cm de altura. Las hojas son grandes y brillantes y lo más espectacular es su inflorescencia que es vertical. La “flor” que vemos de color rojo intenso es en realidad una hoja modificada (como la de la Flor de Pascua) y tiene forma de corazón. El látex que libera esta planta al cortar tallos y hojas es irritante y tóxico.

COLOCACIÓN.
Se deben colocar en lugares de semisombra o luz indirecta y temperaturas de 18-24 grados. La humedad del aire debe ser alta y debe alejarse de la calefacción. No resiste el frío ni el aire seco que cambia el color de sus hojas.

RIEGO
El riego debe ser 3 veces por semana en verano y una vez por semana en invierno, aunque es más importante la humedad del aire.

ABONADO
Abonar una vez cada 15 días con fertilizante líquido. Transplantar cada dos años a una maceta mayor si lo requiere.

Alegría de la casa. Cuidados.

Alegria de la casa

La alegría de la casa es una flor muy popular y de fácil cultivo. Puede florecer durante casi todo el año dependiendo del clima. Existen variedades de colores y matices diversos. Resulta ideal en interiores bien iluminados, terrazas, patios, porches, ventanas y balcones… y como planta colgante. También se puede utilizar en el exterior. En el jardín forman macizos, borduras, tapizante…

COLOCACION.
La alegría de la casa gusta de mucha luz, si no, perderá las flores aún estando en capullo.
Si se planta en el jardín se debe situar en zonas de semisombra, porque el sol excesivo la marchita, y demasiado tiempo a la sombra causa una menor floración. Lo ideal es que reciba sol unas horas al día y tenga otras de sombra. Por ejemplo, debajo de árboles o arbustos que la protejan del sol de mediodía.

RIEGO
En verano puede llegar a necesitar un riego diario, pero en invierno, como máximo semanal para que no se pudra la planta

ABONADO
una vez cada 15 días durante la floración con un fertilizante líquido disuelto en el agua de riego. Es importante el abono en verano para este planta