Clavel. Cuidados.

El clavel es una planta de conocido uso ornamental. Puede llegar a tener hasta 1 m de altura con hojas angostas, opuestas y envainadoras y flores vistosas. Los colores más normales son el rojo, rosado, blanco, salmón y amarillo y bicolores.
En principio, el clavel silvestre florece durante la primavera y verano. Pero lo más normal es encontrar el clavel cultivado, pues se puede hacer florecer de manera artificial cuando se quiera, incluso en pleno invierno
Los ramos de hojas tanto secas como frescas combinan muy bien en coronas de flores y en anillos florales, en especial cuando se trata de delicadas flores de verano.

COLOCACIÓN.
A pleno sol. La temperatura óptima de día oscila entre los 22 y 24º C y de noche, entre los 10 y 12º C. Los 0º C son fatales, pues se pueden formar lunares y deformaciones en los pétalos.

RIEGO
Requiere un riego constante.

ABONADO
El clavel tiene altas necesidades nutritivas. Es necesario realizarlo una vez por semana en primavera y verano. Durante el resto del año, basta con abonarlo una vez al mes.

PODA
Con la poda se consigue que la planta ramifique y que las primeras flores sean más largas. Cuanto más alto se efectúa el corte más flores se obtendrán, pero la calidad puede ser no muy buena al ser demasiadas para la planta. Por el contrario, si se poda muy cerca del suelo, saldrán pocas flores aunque serán de buena calidad.

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