Poto. Cuidados.

Es una planta a la que no le gusta en exceso la humedad y su primer síntoma de sobre hidratación es precisamente la aparición de manchas marrones sobre sus hojas.

Es una planta que pese a carecer de flores y no tener un follaje llamativo, ha tenido muy buena aceptación, gracias a poseer un increíble poder de adaptación. Los tallos principales suelen crecer de 30 a 46 cm al año en interior. En estado silvestre adquiere tamaños extraordinarios en su fase de adulta y cultivada como planta ornamental, aunque se reduce considerablemente su tamaño, puede llegar fácilmente a los dos metros de altura e incluso más. Cuando se cultivan con tutor como plantas trepadoras aumenta el tamaño de las hojas, ocurriendo lo contrario cuando se dejan colgar.

COLOCACIÓN.
Aunque tolera bien un lugar a media sombra, el variegado de sus hojas es más intenso si está en un lugar bien iluminado pero sin que les de el sol del mediodía.

RIEGO
Aborrece el exceso de riego con síntomas muy claros como las manchas marrones en las hojas. En verano hay que regarlas cada 4 ó 5 días y en invierno cada 10- 12 días. Lo más conveniente es comprobar siempre el estado de sequedad de la tierra antes de su riego.

OBSERVACIONES
No es bueno cambiarlas mucho de maceta, si se hace que sea como mucho cada 2 años y asegurándonos de que el drenaje de la misma es bueno. Es una planta muy fácil de cuidar si se siguen los parámetros comentados de luz y agua

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