Cinta. Cuidados.

La Cinta o Cintas es una de las especies de interior más fáciles de cultivo.

COLOCACIÓN.
No la pongas al sol directo del mediodía. Tolera bien los lugares oscuros, pero puede perder la banda blanca de las hojas por la oscuridad. La ubicación más idónea será próxima a una ventana. En invierno puede estar en la calle bajo un techo que la proteja de las heladas, la planta no morirá, pero se afeará mucho. Es preferible no tentar la suerte y tenerla en casa donde reciba mucha luz.

RIEGO
Riego 2 ó 3 veces a la semana en verano y 1 vez por semana en invierno. Las Cintas toleran la sequía y no mueren si se olvida el riego, ya que la almacenan agua en las raíces. Necesita algo de humedad para que los bordes de las hojas no se vuelvan marrones. En verano pulverizar varias veces al día.

ABONADO
Abonado cada 15 días en el período de crecimiento (primavera y verano) con fertilizante líquido diluido. No es exigente en abono.

OBSERVACIONES
Es una planta que crece mucho y fácilmente. Es bueno trasplantarla 2 veces al año, cuando las raíces aparezcan las raices por abajo de la maceta.

Cineraria. Cuidados.

Si hay una planta propia de los meses fríos del año, ésa es el ciclamen. Pese a su fama de difícil cultivo, el hecho de traer un ambiente colorido al gris invierno hacen de esta bulbosa una flor perfecta para cualquier hogar o jardín. Cierto es que necesita unos cuidados especiales y diferentes al resto de las flores pero, con sus múltiples variedades y tamaños, puedes crear una buena combinación de flores para imitar el brillo típico de la primavera.

COLOCACIÓN.
Las corrientes de aire y los cambios de temperatura no los admite, al igual que un clima cálido, por eso, se recomienda no situarla en un ambiente mayor a 20º C. Prefieren sitos sombreados, frescos y húmedos. No se aconseja colocarlos a la luz directa del sol, ya que este factor provocará que se marchite de forma más rápida. Necesitan espacio para respirar, por lo que hay que colocarlos bastante separados del resto de las plantas.

RIEGO
Aunque requiera mucha agua, el exceso de humedad no le conviene. Se recomienda echar el agua en un platillo y dejar que la absorba durante 10 minutos. Evita regar el centro de la planta. Con un par de riegos por semana es suficiente, aunque un buen modo de saber si hay que echarle agua es esperar a que la tierra se haya secado.

ABONADO
Este tipo de especies necesita un fertilizante líquido, que se añade al agua de riego cada 15 días, durante el crecimiento y cuando esté en flor.

OBSERVACIONES
Cuanto más baja sea la temperatura, más durará. Un buen truco es colocar la maceta sobre guijarros mojados o dentro de otra maceta más grande con turba húmeda. Suelen durar varios años en condiciones correctas y las flores tienden a disminuir de tamaño con la edad de la planta.

Ciclamen. Cuidados.

Si hay una planta propia de los meses fríos del año, ésa es el ciclamen. Pese a su fama de difícil cultivo, el hecho de traer un ambiente colorido al gris invierno hacen de esta bulbosa una flor perfecta para cualquier hogar o jardín. Cierto es que necesita unos cuidados especiales y diferentes al resto de las flores pero, con sus múltiples variedades y tamaños, puedes crear una buena combinación de flores para imitar el brillo típico de la primavera.

COLOCACIÓN.
Las corrientes de aire y los cambios de temperatura no los admite, al igual que un clima cálido, por eso, se recomienda no situarla en un ambiente mayor a 20º C. Prefieren sitos sombreados, frescos y húmedos. No se aconseja colocarlos a la luz directa del sol, ya que este factor provocará que se marchite de forma más rápida. Necesitan espacio para respirar, por lo que hay que colocarlos bastante separados del resto de las plantas.

RIEGO
Aunque requiera mucha agua, el exceso de humedad no le conviene. Se recomienda echar el agua en un platillo y dejar que la absorba durante 10 minutos. Evita regar el centro de la planta. Con un par de riegos por semana es suficiente, aunque un buen modo de saber si hay que echarle agua es esperar a que la tierra se haya secado.

ABONADO
Este tipo de especies necesita un fertilizante líquido, que se añade al agua de riego cada 15 días, durante el crecimiento y cuando esté en flor.

OBSERVACIONES
Cuanto más baja sea la temperatura, más durará. Un buen truco es colocar la maceta sobre guijarros mojados o dentro de otra maceta más grande con turba húmeda. Suelen durar varios años en condiciones correctas y las flores tienden a disminuir de tamaño con la edad de la planta.

Cheflera. Cuidados.

Una bonita y habitual de nuestras casas es la Cheflera (Schefflera actinophylla). Se trata de un arbusto de hojas compuestas y palmeadas, generalmente con largos peciolos, y de color verde y amarillo crema. Es un arbusto vigoroso que cultivado en un macetón puede llegar a medir hasta 2 metros. Este arbusto tiene un gran valor ornamental, debido sobre todo a sus hojas verticiladas en forma de paraguas.

COLOCACIÓN.
Precisa de mucha luz pero no admite el sol directo. Lo ideal es colocarla en un sitio claro, aireado y resguardarla de los rayos solares y de las corrientes de aire. La temperatura ideal es de 18 grados y, sobre todo, cuanto más estable sea.

RIEGO
Necesita que la tierra esté siempre húmeda pero no encharcada. En invierno se debe regar poco, sobre todo si no está ubicada en un lugar muy caluroso.

ABONADO
Desde el mes de marzo hasta agosto es recomendable abonarla con un fertilizante líquido equilibrado, al menos cada dos semanas.

OBSERVACIONES
Se debe transplantar cuando las raíces de la planta sobresalgan. Si el ejemplar es joven es conveniente hacerlo cada año. Si la planta está muy desarrollada resultará difícil de manipular y lo mejor será renovar la capa superior de tierra cada primavera.

Chamaedorea. Cuidados.

La chamaedorea o “chamadorea” es una de las muchas variedades de palmeras que existen pero es de las más cultivadas como planta de interior. No suele medir más de 2 m.

COLOCACIÓN.
Poner en sombra o semisombra ya que a pleno sol se “quema”. No resiste el frío. Agradece ambiente húmedo, aunque se adapta al aire seco.

RIEGO
Lo más importante es que no le falte nunca una humedad moderada. Debe mantenerse húmeda durante todo el verano y el invierno. Regar 2 ó 3 veces por semana en verano y 2 veces al mes en invierno. En verano es bueno pulverizar diariamente las hojas con agua.

ABONADO
En verano 2 veces al mes con un fertilizante compuesto 20-20-20 o un abono para plantas verdes de interior. Aportar la mitad de la dosis indicada por el fabricante en el fertilizante líquido, un exceso quema las puntas de las hojas.

OBSERVACIONES
En verano, sobre todo, conviene rociar las hojas con agua. Si cree que su planta se ha muerto por la llegada del invierno, pódela y siga cuidándola hasta primavera, verá como estaba equivocado.

Begonia. Cuidados.

Se trata de una planta de porte pequeño (unos 50 cm.) y bastante compacta. Tiene grandes hojas con forma de corazón y de color verde algo brillante. Su mayor atractivo son las flores, de colores naranja, rosa, rojo, amarillo y que florecen prácticamente todo el año.

COLOCACION.
Que no le dé directamente el sol, pero que tenga bastante luz. No la coloques en una ventana, a no ser que esté orientada al norte. En el interior de las viviendas no requiere mucho calor; la temperatura óptima es de 16-18 ºC; si la calefacción eleva la temperatura por encima de esos límites, la planta lo acusa, quedándose raquítica y de mal aspecto. Tampoco que esté por debajo de 13º C en invierno. Como máxima, 20º C en verano es lo ideal.

RIEGO
En verano riega 2 veces por semana con agua blanda (no caliza) y en invierno cada 10 ó 15 días. Es muy importante que no mojes las hojas, que acabarían por caer. Riega mejor por abajo , sin encharcar, ya que es muy propensa a pudrición del pié y de las hojas por hongos.
Esta planta se pudre con facilidad si te pasas con el riego. Necesita que la tierra esté húmeda, pero no encharcada. El riego debe ser con aguas de baja dureza y a temperatura ambiente.

ABONADO
Cada 15 días en crecimiento (primavera y verano) con un fertilizante líquido diluido en el agua de riego. No uses abonos foliares con esta planta.

PODA
Si la planta se extiende descontroladamente pode la planta no mas de 4 cm de lo que sobresalga de la maceta.

Azalea. Cuidados.

Estamos ante una planta que no es tan fácil de cultivar como otras, aunque si la cuidas disfrutarás de sus espectaculares floraciones durante muchos años. Merece la pena.

COLOCACIÓN.
Si está dentro de casa, ponla en un sitio con mucha luz. En el jardín, está mucho mejor en sombra o semisombra que a pleno sol.

RIEGO
La azalea necesita mucha agua, por lo menos, en interior. Y cuando está en flor, más todavía. En el jardín, bastante menos.
Una buena solución es colocar la maceta sobre un plato con agua, que debes vaciar un par de días a la semana para que descanse. En invierno riega menos pero también tiene que tener agua. Otra forma es regando por inmersión, es decir, metiendo la maceta en un cubo lleno de agua templada durante media hora.

ABONADO
Echa un poco de fertilizante cada 15 días durante la floración.

PODA
NO la podes en invierno, sino cuando termine la floración.
La poda consiste en cortar todos los ramos del año ya florecidos dejando sólo 2 ó 3 yemas axilares. De estas yemas surgirán brotes que al año siguiente darán en la punta una flor.

Anthurio. Cuidados.

Anthurio

Es una planta perenne en su forma natural puede llegar a alcanzar los 60 cm de altura. Las hojas son grandes y brillantes y lo más espectacular es su inflorescencia que es vertical. La “flor” que vemos de color rojo intenso es en realidad una hoja modificada (como la de la Flor de Pascua) y tiene forma de corazón. El látex que libera esta planta al cortar tallos y hojas es irritante y tóxico.

COLOCACIÓN.
Se deben colocar en lugares de semisombra o luz indirecta y temperaturas de 18-24 grados. La humedad del aire debe ser alta y debe alejarse de la calefacción. No resiste el frío ni el aire seco que cambia el color de sus hojas.

RIEGO
El riego debe ser 3 veces por semana en verano y una vez por semana en invierno, aunque es más importante la humedad del aire.

ABONADO
Abonar una vez cada 15 días con fertilizante líquido. Transplantar cada dos años a una maceta mayor si lo requiere.