Margarita. Cuidados.

La margarita es una flor semiarbustiva, perenne, que puede alcanzar los setenta centímetros de altura y formar grandes matas. Sus hojas son dentadas, caducas y de color verde. En cuento a sus flores, las más comunes son de color blanco, aunque también pueden ser rosadas. Están reunidas en capítulos solitarios con un botón central muy característico y de color amarillo.
Se trata de una planta muy decorativa y adecuada para formar macizos como única especie. También es muy apreciada porque su flor cortada se conserva durante bastante tiempo.

COLOCACIÓN.
El mejor lugar para situar estas flores es en tiestos o jardineras a pleno sol. La tolerancia de las temperaturas difiere entre unas y otras, siendo la variedad arbustiva la que soporta las más bajas. El clima en el que mejor se desarrollan es el templado (entre 15 y 25ºC).

RIEGO
Todas las variedades precisan abundantes riegos en la época de crecimiento, aunque las conocidas como amarillas y las reinas necesitan algo menos de agua.

ABONADO
Necesitan un substrato con una buena retención hídrica. Si se abona se favorecerá su crecimiento y una floración con colores más intensos.

PODA
La poda es beneficiosa aunque es más productiva si se realiza en el inicio de la primavera o del otoño acortando los brotes de la planta para hacerla más compacta. Es conveniente retirar las flores a medida que se marchitan, ya que así prolongamos la floración.

OBSERVACIONES
La margarita es un tipo de flor muy resistente a muchas enfermedades y plagas.

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